12/2/18

50 años de "Los York’s 68"


El amigo y periodista, especializado en rock peruano, Fidel Gutiérrez comenta a cabalidad el segundo LP de Los York’s, 68, que en la segunda mitad de este 2018 cumplirá sus cincuenta años de editado. Un vinilo que contiene el alma del grupo y huele por todos sus lados a matinales, el lugar en donde ellos reinaban sin admitir discusiones. No lo lean:

«Algo pasó con Los York’s entre su primer disco y este. La banda que en ‘York’s ‘67’ sonaba enérgica pero también algo modosita, mostraba ahora una espontaneidad y una potencia colindante con el salvajismo, capaz de impresionar al oyente desde la primera audición, para bien o para mal. Oído 50 años después de su grabación, el contenido musical de ‘York’s ‘68’ representa la quintaesencia del rock de garaje sesentero. Superando con criolla osadía las carencias de naturaleza musical o de infraestructura tecnológica que podrían aquejarlos, Los York’s desarrollan con energía un repertorio en el que coexisten temas propios y composiciones ajenas, hermanadas por el feeeling sicodélico del momento. Con la naturalidad que les daba las experiencias adquiridas como protagonistas de las noches bohemias de una Lima aun pequeña pero agitada, los miembros del grupo mostraban en sus grabaciones y actitud, una representación muy a la peruana de lo que ocurría musicalmente en San Francisco o Londres. Luna en el micrófono, Palacios y Paz en las guitarras, Vílchez en el bajo, y Aguilar en la batería desataban el ímpetu de su energía y sexualidad adolescente en piezas delirantes de indudable raigambre psicotrópica, como ‘Mira tú’ (su particular apropiación de un tema instrumental del primer disco de The Kinks) y Abrazame baby´; esta última una puesta al día desaforada y psicodélica de ‘Abrázame’, el gran éxito de su primer disco. Incluso baladas aptas para la danza lenta y cuerpo a cuerpo, como ‘Charo’ (original de los gringos The McCoys) o ‘Se que no cambiarás’, daban cuenta la euforia juvenil de estos muchachos y también de sus ganas de ir más allá en cuestiones sonoras. Esta última composición, particularmente, se emparenta con los experimentos que varias bandas anglosajonas realizaban entonces, apelando a la música de la india. En Lima, apelando al instinto y a lo que tenían a la mano, Los York´s sacaban a la luz los sonidos que nacían en sus mentes, generando lazos emocionales con la entonces cada vez más grande legión de hippies de barrios de clase media. Reeditado a lo largo de los últimos años en varias partes del mundo, ‘Yorks ‘68’ sigue sorprendiendo, y, como varios de esos muchachos de los 60s que siguen entre nosotros, no aparenta su verdadera edad. Ponle la aguja del tornamesa encima o dale click al archivo en el que guardas este disco y disponte a (nuevamente) sorprenderte», Fidel Gutiérrez.





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