29/12/13

Pipo Avalos y los ritmos extranjeros en quechua

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Con solo un par de discos de 45 RPM conocidos –grabados entre el 65 y el 66–, el cantante, multiinstrumentista y por entonces estudiante de la UNSCH de Ayacucho Juan Avalos es recordado por ser el primero en grabar temas del cancionero internacional en nuestra lengua nativa.



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Optar por un solo estilo musical al cual dedicar su versátil voz debió resultarle difícil al crooner de 24 años. La buena cosecha de intérpretes nacionales que a inicios del 65 triunfaban en sus géneros favoritos dificultaba más su elección. Por la televisión, César Altamirano, Joe Danova y Pepe Miranda mantenían alborotados a los nuevaoleros; en el planeta del vals, Luis Abanto Morales no se cansaba de animar la jarana; los románticos se quedaban dormidos escuchando a Lucho Barrios y Pedrito Otiniano por la radio.

Y cuando llegó momento de elegir, encontró una manera de elegir todo.

Aprovechando sus cursos de lingüística, se embarcó en el proyecto de versionar lo mejor de cada género con la novedad de hacerlo en quechua. Pronto tuvo listo un repertorio que incluía diez nuevaolas, cuatro valses criollos, cinco boleros, dos twists y ocho temas en inglés, eligiendo “Moon river” para su debut en vinilo –ocurrido durante la primera mitad de 1965–, del cual opinaba: “La letra en quechua le da mayor dulzura”. En el siguiente simple incluiría “Adesso no”, un clásico de Neil Sedaka que también interpretó Jimmy Santy.

El menor de seis hermanos músicos (de los cuales el más sobresaliente fue el maestro Manolo Avalos) paseó su selección musical por sets de televisión y auditorios radiales bajo el nombre de Pipo Avalos, ganándose elogiosas notas de la prensa y algún comentarios racista escondido en broma sin gracia (1).

Es recordado en Ayacucho por ser el fundador de la tuna de Huamanga y por sus oyentes de antaño por una pegajosa versión de Leo Dan: “Sumac cristina” (2).

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Nuestras “tías” queridas del CAM de Pueblo Libre, quechuahablantes de nacimiento, nos bien observan que las interpretaciones de Pipo Avalan poseen una influencia del japonés en su pronunciación. Al respecto, podemos agregar que por 1963 Lima vivió una verdadera fiebre j-pop como consecuencia del éxito mundial de baladas como “Sukiyaki” e “Itudemo yumeo”, que fueron cantadas en radio y tv por la mayoría de estrellas de la nueva ola en versiones traducidas e incluso en japonés.

Igual nos parece muy valiosa la iniciativa del cantante de acercar el quechua a un público más amplio. En el 66, José Ninapaytán Huayta, mejor conocido como Pepito Quechua, empezaría su carrera musical grabando  en runasimi boleros y cumbias, además de valses y hasta una versión del Himno Nacional. Posteriormente, Trébol en los 70, Tercera Oficina en los 80 y Uchpa en los 90 crearían rocks propios en el idioma de los incas.

Acá compartimos parte de la letra traducida de “Moon River” que nos alcanzan: Y con las piedras del río / curaré mi corazón... Y  junto a los peces del río / déjame llorando… / Aquí estoy, he vuelto, / hablando asustado. /  Tal vez se ha ido, tal vez se ha muerto / quien hablaba bonito (hh).



(1) Transcribimos en letras pequeñas, como se merece, un comentario en una revista acerca de los temas de Pipo Avalos: “Las canciones de la nueva ola no solo deleitan a los jóvenes de San Isidro, Miraflores, Magdalena, Barranco, etc. sino también a los quinceañeros recién bajados de la sierra que se alojan en San Cosme”.  Como es usual hasta nuestros días, el chiste solo para idiotas y la omisión son dos formas usuales como se suele manifestar la discriminación.

(2) rescatamos parte de la letra de esa canción, que al parecer no fue grabada: “Yacllaruniña / Qam kuysqayta / kausaymi kanki / Qantam kuyayki”. Que traducida dice: “He comprendido / que yo te quiero / tu eres mi vida / cuánto te adoro / dulce Cristina”.


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3/12/13

Dyego Beatfolk - We´re living in violent times





Recién salido del estudio ya tenemos entre nosotros el lado B del último 45 virtual de Dyego Beatfolk, una  versión de los setenteros The Barracudas. 

Dyego Beatfolk: Guitarra, bajo, batería, voces y pandereta.









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26/11/13

Perú Maravilloso

Perú Maravilloso, Varios autores. Vintage Latin, Tropical & Cumbia. Tiger´s Milk. LP.  2013.



Creo que no es necesario recordar a nuestros asiduos lectores, el propósito del fanzine y el blog  Sótano Beat : devolver a la memoria colectiva el trabajo de músicos peruanos de las décadas de los 50-70. Artistas que, inmerecidamente, tuvieron un éxito efímero en su momento pero que luego desaparecieron para siempre. Sin embargo ahora, más de diez años después de la fundación de nuestro fanzine, es necesario también destacar  la labor de los sellos que en los últimos años han  reeditado la obra de éstos músicos y los han vuelto a poner en el mapa musical de la actual generación.

¿Y qué mejor si son sellos internacionales pero en manos peruanas ? Me refiero al novísimo Tiger’s Milk. No voy  ahora a ahondar en las presentaciones de este nuevo sellos discográfico fundado por el peruano Martín Morales, conocido en el mundo culinario por su restaurante “Ceviche” en Londres. Próximamente publicaremos una entrevista con su socio David Ballantyne, responsable también de la presente compilación.

Tiger’s Milk entra por la puerta grande con la edición de Perú Maravilloso en todos los formatos sónicos, incluyendo la edición de lujo en vinilo Longplay y single.

Es necesario mencionar también la colaboración intensiva de Andrés Tapia (Repsychled Rcds) en la excelente selección de los temas.

Ahora la música:

No se puede empezar mejor que con Lucho Neves y su Orquesta tocando con maestría y originalidad un clásico de la música Andina Latinoamericana: El Mambo de Machaguay, contagiándolo de Latin Jazz y un sabor único. Luego viene la descarga caribeña de Changó y su Conjunto rompiendo con todo antes de entrar en el groove implacable de Juaneco y su Combo, con la hipnótica “Cumbia del Pacurro”: gritos de animales selváticos, guitarras eléctricas empapadas en wah wah ¡y ese güiro omnipresente que invita a mover todo el cuerpo en estado de trance!

Siguen los “oscuros” Zheros con sus desinhibidos riffs psicodélicos y un sonido guitarrero reverberante, cumbiando con “Para Chachita”, que trae las olas del surf a tus oídos. ¡La fiesta no para! Y ahora viene Meshkalina, esta pequeña obra maestra de la psicodelia peruana compuesta por Traffic Sound, esta vez en la original versión de Paco Zambrano con un marcado ritmo de orquesta boogaloo. Entra la cumbia nuevamente, esta vez de la mano de Los Gatos Blancos, una banda reeditada por primera vez, con un sonido entre Los Mirlos y Los Diablos Rojos, que  se lanzan con “El Chacarero”.

Como para decir que no todo es salsa o cumbia, Tiger’s Milk nos dejan escuchar la voz de Zulu, un músico extraordinario, pero que de pronto desapareció sin casi dejar rastro. Los investigadores del Fanzine de culto Sótano Beat nos cuentan su historia en una entrevista fabulosa:

Zulu llega cantando la sensual “Sueño de Amor” esta vez en clave de Soul y Boogaloo con esa voz tan propia de él. Después de este intermedio romántico entramos nuevamente a la tierra donde la cumbia manda, y entramos bailando al compás de Los Orientales, Los Ribereños y Los Ecos trayéndonos éstos últimos una sensacional reinterpretación del Hit de los 4 de Liverpool “I feel fine”.

¿Qué se puede decir del siguiente track “Toro Mata” ? Es una melodía que todo peruano ha escuchado alguna vez, es una canción que no solo define nuestro folclor nacional, sino que representa como ninguna el gran aporte de la cultura africana a la cultura peruana. La versión compilada la trae la orquesta de Pocho Purizaga haciendo unos arreglos de percusión, cuerdas y Hammond preciosistas.

Para seguir imponiendo clase a este conjunto de canciones llega Manzanita, fundador junto con Enrique Delgado, de la Cumbia Peruana: “Zambito Rumbero” nos deja escuchar una guitarra eléctrica desbocada con su peculiar y desinhibido estilo, que se salta los límites de un género inventado por él mismo: ¡eso es lo que llamo originalidad!


Y aunque sabemos que Ud. quieren más, llega ya el final con Félix Martínez y sus Chavales y el gran Aniceto y sus Fabulosos, con una especialísima melodía que termina de ponernos completamente en onda. El LP viene además con un bonus track de los creadores de “Cuarto Oscuro”: Los Zheros y su demencial “ Descarga”

Importante es mencionar la calidad de la edición, las notas que acompañan al Cd y los mp3 que acompañan la edición en vinilo; añadiendo un buen diseño a un disco que ya, en lo musical, pone un alto estándar a futuras reediciones de nuestra música peruana urbana.

(Ricardo García, desde Berlin).

18/11/13

Cumbia All Stars Tour Europeo 2013

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Poco antes de salir al escenario, Cumbia All Stars compartieron su precioso tiempo conmigo en un agradable restaurante en el distrito de Kreuzberg, Berlin.


DESTINO FINAL,  2.11. BERLIN

Sentado en un restaurant cerca del centro de la ciudad, inicié mi conversación con Lucho Carrillo, cantante del súper grupo Cumbia Allstars. “¡La rompimos!”, me contestó con entusiasmo cuando le pregunté cómo les había ido en el Womex.

Cumbia All Stars había llegado a Berlín después de varias actuaciones iniciadas con su concierto en la World Music Expo en Cardiff  (Reino Unido) representando al Perú juntos a artistas de todo el mundo como Sidi Touré de Mali, Les Tambours de Brazza del Congo o los famosos Van Van de Cuba.

Sentados en la misma mesa (poco antes de su concierto) tuve el honor de ver a los músicos fundadores de la cumbia peruana, ahora conocida bajo diversos motes, entre ellos “Cumbia Psicodélica” o el que a mí más me gusta “Cumbia Beat”.

Lucho Carrillo fue durante cuatro décadas el vocalista de Los Diablos Rojos, con los que recorrió el país y bajo la dirección de Marino Valencia grabó una decena de LP: “Nuestra cumbia era aguarachadita“, me comenta confidente, “nosotros teníamos nuestro estilo, Los Destellos el suyo, reconocías nuestro sonido al toque, no como los grupos de ahora que suenan tan parecidos unos a otros”.





Preguntando por su tour europeo me comentan que en la carpa peruana del Womex, al principio costó trabajo poner el sonido a punto, pero después la gente, su público, se entregó completamente bailando al son de esa música caliente que ellos llevan en los cueros y en la sangre.

Y es que, además de excelentes músicos, los integrantes de Cumbia All Stars son perfeccionistas del sonido y con orgullo quieren dejar huella en el público europeo. Un concierto para ellos es como abrir la puerta de sus casas y dejarte entrar en su mundo, un mundo en el cual la simpatía y la alegría de vivir te hacen pasar una noche inolvidable.

“Y todo gracias a Selvámonos, es por ellos que estamos aquí, porque querían que tocáramos la auténtica, original cumbia peruana. Convocaron cerca de veinte músicos y hemos quedado solo ocho”, y mientras me lo decía, al verlos comiendo juntos poco antes de subirse al escenario del Glashaus, fue claro que además se llevan muy bien, como cuando más tarde durante su concierto cada uno de ellos fueron haciendo “solos” en sus respectivos instrumentos:

Fernando Díaz Loli arrancando octavas imposibles de su stratocaster para terminar tocando las cuerdas con los dientes ¡al más puro estilo del rockanroll! O Manuel Pecho, saliendo de la sombra para hacer un solo de bajo eléctrico, empezando con las notas graves y profundas y llegando ¡hasta abajo!... del instrumento, me refiero. Y es que la picardía sale al menor descuido.


¿Qué es lo que define una agrupación de Cumbia Peruana? “¡Las guitarras eléctricas!”, me responde Enrique Yllescas. “Le anadíamos efectos como el Fuzz y el Wah Wah”, remarca Lucho. “¡Y Los Pakines solían usar el Eco de Cinta!”, (antecesor del Delay), añade Enrique nuevamente.

“¿Y cómo aceptaron los colombianos esa reinterpretación de la cumbia, esos nuevos sonidos desde Perú?”, pregunto curioso. “Mira -me cuenta Lucho Carrillo- yo fui a Colombia invitado a la ciudad de Bucaramanga, y cuando llego habían cerrado varias calles de la ciudad y armado tremendo fiestón, con unos equipos de sonido enormes. Más de tres cuadras de gente bailando en la calle y lo que bailaban era ¡cumbia peruana! Los pinchadiscos ponían Los Destellos, mi grupo de entonces, Los Diablos Rojos, ¡todo! Me quedé 15 años viviendo en Colombia pero el destino me trajo aquí, a Europa, a ser la voz de Cumbia All Stars “

“Después de Berlín, cuando regresemos a Perú, vamos a poner a punto las grabaciones de lo que será el primer disco con la banda, vamos a terminar las mezclas y la masterización”, concluye Lucho Carrillo. Conversando después con José Rodriguez “El Gato”, persona clave y mánager del tour europeo, me aclara que el disco será oficialmente presentado el 3 de Enero en Lima.



Mis agradecimientos al equipo Selvámonos, en especial José Rodríguez, Juliette Boggio y Lakino.

(Escribe: Ricardo Garcia, corresponsal de Sótano Beat, desde Berlín).

16/10/13

Chabuca, Teresa y otras chicas de Luis Baltazar


El dibujante Luis Baltazar es bastante conocido por ser el creador del personaje Chabuca y por su carrera como cantante melódico, que comenzó al reemplazar por enfermedad al legendario “Chivirico” Dávila en la Sonora de Lucho Macedo al cierre de la década del 50.

Menos conocida es su incursión en la Nueva Ola, en 1961, cuando unas canciones de su primer LP, “Un amor como el nuestro” (1), fueron promocionadas como parte de ese naciente movimiento.

Pero los temas, más tirados a la tradición de los rocanroles mambeados de la década anterior, estaban lejos de la moda de las rocks-lentos y baladas que se dictaba desde Buenos Aires, y que ese año terminaron de imponerse gracias a la llegada de artistas de la talla de Billy Cafaro, Monna Bell, Rocky Pontoni y algún que otro farol tipo Mariquita Gallegos, de quien el desgarbado “Flaco” Rolland diría: “Si Mariquita canta yo soy Marlon Brandon”. Más en la línea estaban emergentes figuras nacionales como Joe Danova y Gustavo Hit Moreno, quienes ya habían publicado sus primeros discos.

El chiclayano de entonces 23 años prosiguió su exitosa carrera componiendo y entonando boleros en radio y sobre todo en la televisión, que ya lo había premiado con la Cámara de Oro 1960, un año después que ganará un Guido por cantante melódico. Durante el 65 partió de gira a Venezuela y luego a México, donde ya se conocían sus canciones por la voz de Yolanda Valdez. En 1968 incursionó profesionalmente en la actuación con la película mexicana-peruana “El tesoro de Atahualpa”.

Falleció tempranamente, al parecer por los años 70.

Casi todas las composiciones del soltero con fama de picaflor están dedicadas a personajes como “Teresa” –que es el título del tema que compartimos con ustedes–, quien nos recuerda inevitablemente a Chabuca, la díscola muchacha que formó con carboncillo luego de escuchar a unas limeñas hablando de hombres en un café de Jirón de la Unión (hh).


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(1) El LP contiene boleros y las siguientes canciones calificadas como rock: “Teresa”, de Luis Baltazar al alimón con un tal E. Delgado; “Desconfianza”, de Antonio Castro; y  “Un amor como el nuestro”, de la mítica Gina Dean.



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9/9/13

Los Saicos 69

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¿Qué se necesita para notar la existencia de un grupo? ¿Que ensayen un tiempo prolongado? ¿Que alcancen una formación fija? ¿Que graben un disco? ¿Que toquen en vivo? ¿Que tengan un bombo con su nombre?

Todos esos requisitos los cumplían Los Saicos en su retorno de 1969.

Erwin y “Papi” regresaban al ataque junto con Alex “El Diablo” Rodríguez (ex Los Dream’s y Los Silverton’s) en la primera y Jorge Blondet (recordado músico beatlemaníaco que más tarde pasaría por Dr. Wheat y Alma Latina) en las baquetas.

Los ensayos de las nuevas composiciones del gritante de la banda, que incluía algunos “lentos”, llegaron a alcanzar hasta las 3 horas por sesión. Las especulaciones acerca de una canción llamada “Reconstrucción” solo deben de haber sido una broma de pasillo de periódico. ¿O no?

 
El nuevo debut les llegó en noviembre de 1969, durante la Feria del Pacífico, en donde según algunas versiones actuaron de teloneros de los canadienses Marshmallow Soup Group. Por esos mismos días, Alberto Maraví anunciaba a la prensa que Los Saicos ya formaban parte del sello Dinsa.

Sin embargo, el primer 45 (“El Mercenario” / “Un poquito de pena”), en donde al menos participó Alex (según nos comentó hace un tiempo el mismo Erwin) vio la luz bajo el nombre de Erwin Alberto, quien en 1970 tuvo que partir al extranjero, dejando así descabezado al grupo. 


Ojalá Los Saicos actuales se animen a recuperar el repertorio completo del 69 alguna vez (hh).






29/8/13

Día del cartero con el Súper Grupo de Léner Muñoz


Internet y la fiebre privatizadora se han traído abajo el mundo de la filatelia, el papel perfumado, los buzones de hierro y al combativo gremio de los empleados postales, cuyo día, 29 de agosto, transcurre más inadvertido cada año.

Muchas canciones se han dedicado a las cartas y sus contenidos pero pocas recuerdan al Señor Cartero.

En 1980, el Súper Grupo de Léner Muñoz (1) sí se acordó de ellos y les compuso una de sus mejores cumbias fuzztoneras, posteriormente versioneada en casi en toda Sudamérica.

Los mensajeros de gris tampoco olvidaron al Súper Grupo y a mediados de los 80 una delegación de ellos los sorprendió homenajeándolos cuando llegaron a un recóndito poblado de la Sierra, como para dejar constancia de que el gremio tenía más cobertura que la internet actual de Robofónica.

Siempre fue día laborable, por si acaso (hh).




(1) Antes primera guitarra del Fabuloso Grupo Celeste y mucho antes de la primera formación de Los Sander’s.

*Foto: http://blogs.elcomercio.pe/huellasdigitales/2011/08/el-cartero-un-oficio-con-histo.html

23/8/13

Leusemia, el momento inicial


En una invernal noche de agosto de hace 30 años

Cuenta la historia que una noche de húmedo invierno limeño, un trío de desaliñados muchachos subió al escenario de un antro del centro de la ciudad, la banda estelar de la noche acababa de tocar y ya los asistentes se retiraban, de repente, algunos frenaron y voltearon a mirar al escenario pues alguien, allá arriba, había hablado, en una época donde las bandas se limitaban solo a tocar; oyeron la voz del cantante pronunciar por primera vez el nombre de su banda: LEUSEMIA. Desde ese segundo, nada sería igual en el rock nacional.

Perú 1983… la derecha estaba en el poder, Fernando Belaunde Terry, partidario de una de las principales agrupaciones políticas del país, Acción Popular (AP) era el presidente de la República. La alianza que AP había hecho con otra poderosa agrupación, Partido Popular Cristiano (PPC), otro partido de derechas, no había evitado que su gobierno empezara a ir cuesta abajo en un desgaste político del cual no se iba a recuperar. La segunda mitad del año iba a ser muy importante para nuestra historia como país.

Formalmente, la derecha no iba a tener más la presidencia del Perú hasta nuestros días, el electorado apostaría por otras opciones, la primera muestra de ello sería la obtención, en noviembre de ese año, del sillón municipal del candidato de la reunión de partidos de izquierda, Izquierda Unida, Alfonso Barrantes Lingán, el primer alcalde marxista de Lima. Por su parte, el APRA se renovaba, el joven diputado Alan García Pérez asumía la secretaría general, y tendría un peso gravitante hasta la actualidad. A ello se sumaba el accionar de Sendero Luminoso, que en esos momentos iba en ascenso a nivel nacional. Y para completar esa etapa de cambios cruciales, se iba formando el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), que se fundaría al año siguiente.

30 años atrás… el país entraba a una etapa, para decirlo suavemente, jodida, las condiciones de existencia para una banda en ese entonces eran complicadas, no había casi lugares donde tocar, la difusión en medios de comunicación era prácticamente nula, elegir como opción la música era meterte en un buen lío, en suma, linda la época para operar un cambio en la escena musical ciudadana, pero Leusemia lo inició.

Lima 1983… debutaba Leusemia, un trío formado por dos hermanos y un chico que se acercó a ellos por curiosidad, los hermanos eran dos chicos de un barrio popular: Daniel “el F” (guitarra y voz) y Guillermo “Kimba (Vilis)” Valdivia Fernández (batería y voz) y el otro chico era Leopoldo “Leo Scoria” La Rosa (bajo y voz), hijo del director de la Orquesta Sinfónica Nacional. Tras algunos ensayos se sintieron fortalecidos para tocar en un buen lugar que no sea la casa o el barrio de los Valdivia, donde eran conocidos por su bulla; un amigo, Juan Enrique Krateil (quien dirigiría después una revista de rock donde debutaría Daniel F como escribidor), con la cara necesaria para fungir de representante, gestionó su participación en uno de esos escasos locales del centro de Lima donde se les daba cabida a bandas de rock, “La Caverna”, centro de operaciones de los hermanos Lazares, de Up Lapsus. Esos locales en realidad no presentaban conciertos como los que ahora conocemos sino fiestas, la gente iba a bailar, beber y socializar, poco le interesaba en realidad que banda que subía al escenario y éstas se limitaban a saludar y tocar a todo trapo para complacer al respetable.

Esa era, básicamente, la dinámica del rock local de la época, las bandas que habían atravesado el difícil periodo de mitad de los setenta a inicios de los ochenta eran, en buena cuenta, bandas subterráneas, conocidas solo por un escaso público fiel, del barrio o del local habitual donde se presentaban, es decir existía un rock subterráneo en Lima desde varios años atrás antes que apareciera Leusemia. Esa movida de rock subterráneo (digamos sin comillas) básicamente apelaba a la versión, en su mayoría del rock anglo, y eso tenía un sentido, ante el desconocimiento de los medios de comunicación del rock que se hacía en el país en ese periodo histórico y la apabullante difusión radial de rock en inglés (sobre todo mainstream), los chicos que querían subsistir haciendo música en el medio tenían que tocar canciones conocidas, sin embargo, hubieron bandas que tocaban su material propio y sobre todo en castellano, que realmente la tuvieron más complicado para existir. 





Leusemia tocó, brevemente, por primera vez en una fiesta donde ni se les esperaba; tocó, después de que dejara el escenario Up Lapsus, “canción y media”, según ellos mismos recuerdan, arrancando con “En una invernal noche de surf”. Los que no estaban muy borrachos esa noche o los acuciosos habrán notado de inmediato que la banda era distinta a lo que se conocía, no solo estéticamente, sino en lo que a su música, a sus letras y a su actitud se refería, era una banda que no complacía a nadie con sus pintas, su música era un sucio rocanrol tocado con desparpajo, sus letras eran marcianas, y ¡en español!, su acto de presencia en el escenario era una declaración de principios… ¡existimos! 


En ese momento auroral nacía el “Rock Subterráneo”, así con comillas para diferenciarlo del otro rock subterráneo ya existente, mejor dicho “El Movimiento de Rock Subterráneo” (que en términos de trascendencia, bien se puede equiparar a “La Movida Madrileña” o “La Movida Española”), movimiento que no fue planificado, que fue una consecuencia lógica de lo que se había estado incubando en el medio.

Inconsciente y conscientemente
Leusemia pondría las bases de lo que sería ese movimiento. Inconsciente, pues inicialmente era un poderoso imán que atraía a quienes realmente no se alineaban con el statu quo rockero de ese entonces, reivindicando la música misma, la libre creación así ésta no sea perfecta, armoniosa, aceptada y consciente, aunque después Daniel F (principal compositor de la banda) lo haya considerado un error, al orientar/ayudar a los chicos que deseaban crear sus bandas al espontáneo estilo “hago-lo-que-sea”. Sin duda, la banda tenía un poder de seducción que sintonizó con cualquier chico inconforme (sin distinción racial, ni social) que deseaba expresarse mediante la música, mediante el rock, o que encontró la manera en ésta; lo que echó a andar esa primera noche fue incontenible, instauró una tradición que aún perdura. Pero… no nos proyectemos demasiado, imaginémonos 30 años atrás, en una noche como la de hoy, de invierno, húmeda, ¿quién no se hubiera abrigado bien y hubiera salido de su casa, claro con cierta edad para hacerlo, para ir a presenciar el nacimiento de su futuro?

La historia de la banda continuó y esta historia… también lo hará.

Wili Jiménez Torres
wilijt7@hotmail.com 






21/8/13

El “Diablo” y Los Silverton’s

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Formación clásica de Los Silverton’s: Tito Rojas, Jorge García, Coco Cotos y Tommy Davis.

Durante la etapa final de la grabación de su LP “La vuelta”, en 1967, las relaciones entre Tito Rojas y Coco Cotos andaban más tensas que las cuerdas de sus guitarras.

La portada para MAG ya estaba impresa, las fotos publicitarias reveladas pero Coco, el primera guitarra, había decidido abandonar el grupo cuando todavía faltaban terminar dos canciones.

Tito Rojas, el director y cantante de la excelente agrupación chalaca, no lo pensó dos veces: Los Dream’s andaban en desbandada por lo que Alex “El Diablo” Rodríguez aceptó sin problemas ir al estudio un sábado a las 11 de la noche, a finalizar el trabajo con la misma primera guitarra que el grupo usó en el resto de canciones (al parecer, una Dynacord).

Al llegar a MAG, el músico de sesión Otto de Rojas le explicó que la banda quería versionear una grabación del organista brasileño Lafayette: Ternura (original de Pat Woodell: Somehow it got to be tomorrow today). Pusieron manos a la obra y luego de varias horas el máster definitivo quedó con el teclado de Otto sonando de fondo. Un clásico que desde ese día no faltó en ninguna rockola del país.

La segunda canción provenía también de las tierras de Renato e Seus Blue Caps: La Vuelta, composición de Roberto Carlos que al parecer conocieron los del puerto en la versión de Os Vips. Las prisas y el cansancio produjeron un solo de guitarra más simple. Pero igual fue otro maretazo musical.

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Los Silverton´s posteriormente llegaron a amistarse y a grabar varios temas inolvidables más con Coco Cotos.

 Por su parte, el maestro Alex “El Diablo” Rodríguez participó en decenas de grabaciones con diferentes bandas como los Golden Brass y la orquesta de Víctor Cuadros, y luego de terminar sus estudios de Orquestación dirigió su propia conjunto, que marcó el compás en los clubes privados de los 70 y 80. Además, a nivel docente, se ha cansado de cosechar éxitos con sus orquestas escolares.

Y continúa en actividad. Este jueves 22 a las 6 de la noche, se presentará con un repertorio internacional en un evento gratuito organizado por la Municipalidad de la Victoria. Ojalá puedan ir a verlo, si somos mancha tal vez hasta acepte tocar Ternura.

Ah, “El Diablo” también participó en otro “grupito” de los 60, con los cuales dio unos legendarios conciertos para cerrar esa década, unos días más y se los contamos. Nos vemos mañana en la plaza Manco Cápac (hh).


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Saludos y agradecimientos a nuestro amigo y coleccionista Tito Ticerán por los datos de los temas originales

6/8/13

Las guitarra-cohetes de Los Dream’s

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Por sus resonancias y/o sus llamativas formas, algunos instrumentos permanecerán en nuestros oídos y retinas para siempre.

El Hammond B2 de Laghonía, la Fender Mustang azulina de los Belkings, la guitarra brasileña acabada en rulo de Erwin Flores, la guitarra transparente de 12 cuerdas de Enrique Delgado, el charango de dos mástiles de Juan Luis Pereyra (o, mejor dicho, la charandolina), las guitarra-cohetes de Los Dream’s.

Les contamos de esta última.


Cuando a inicios de los 60 al dream Rodolfo Olivera le negaron una guitarra eléctrica bajo el pretexto de que sería la puerta de entrada al mundo de la bohemia y el licor, solo le quedó echar mano del recurso del hazlo-tú-mismo (diy), una filosofía de la que los adolescentes de todas las épocas y lugares han hecho uso en casos de emergencia.

Conectar su acústica al tornamesa, tomar furtivamente medidas en la importadora de instrumentos Casa Anders, ir a buscar modelos de pastillas y clavijeros a Paruro, cortar a pulso la madera, aprender a barnizar con pistola fueron los primeros pasos. Luego los pedidos empezaron, el mismo Gerardo Manuel le encargó una tipo Fender de color rojo. “Esto solo es el comienzo”, se dijo.

Seguidamente diseñó una guitarra inspirada en los cohetes espaciales, un artefacto beat de corte futurista que se adelantó a su época. El detalle era la llave de encendido –como si fuera un carro– que había que activar para comenzar a usarla. Fabricó dos para Los Dream´s: una segunda y un bajo de lujo.

Un inversionista alemán no tardó en ofrecerle armar un negocio de exportación pero como Rudy se iba a Argentina el proyecto no terminó de cuajar… En la actualidad, el guitarrista rítmico de Los Dream’s, reside en Alemania.

Si quieren saber cómo sonaban los instrumentos de Rudy escuchen esta canción: “Lola”, el lado B de su primer disco de 45 RPM. Música de Rudy Olivera y letra de Percy Wendorff. Les debemos para muy pronto la auténtica historia de Los Dream’s, uno de los grupos más influyentes y activos de la década maravillosa (hh).


28/7/13

Los Hermanos Ponce, Connie Philp y Joe Danova - Ritmo tropical

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Les contamos un poco de los artistas que aparecen en este extracto de la película mexicano-peruana Operación Ñongos (1964):

Los Hermanos Ponce fueron un quinteto vocal que interpretaba twists, bossanovas y rocanroles siguiendo la moda de la armonía vocal que impusieron en el mundo The Platters y por estos lares Los Cinco Latinos. Eran hijos del mítico productor de radio y televisión Pedrín Chispa y el mayor de ellos, Elías, fue primera guitarra de los fundacionales Millonario del Jazz. 


La barranquina Connie Philp, quien reside actualmente en España dedicada al canto y la actuación, debutó en 1961 como modelo de televisión, a los 22 años. Sus 96-55-96 no sorprendían tanto a la audiencia masculina como el enterarse de que su autor favorito era Herman Hesse, a quien leía en alemán. Ay, las modelos del ayer. A partir de 1963 –interpretando en castellano, francés inglés e italiano– inicia una triunfante carrera en el canto. ¡De nuestras favoritas!


Joe Danova se inició entonando baladas, a principios de 1960, en el programa “Pablo y sus amigos”, cuando solo tenía 17 años. Durante esa década, el cantante sobresaldría por su exquisita selección de cóvers y la calidad de sus temas propios, resaltando de entre las estrellas de la nueva ola. Se casó unos años más tarde con otra destacada artista: Regina Alcóver.


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20/7/13

El estreno de “Fiebre de sábado por la noche”




Ni la gripe aviar ni el AH1N1 afiebraron tantos peruanos como el estreno de “Saturday night fever”, acontecido un día como hoy de 1978 en el cine Alcázar (1).

El arribo oficial de la música disco revolucionó la vida diaria local con sus zapatos de plataforma, ternos de dos botones, bola de espejos, camisas de cuello ancho y los vestidos con vuelos vaporosos que no tocaban el piso mientras se bailaba. Por no mencionar a las insufribles canciones que la radio repitió una y otra vez hasta el aburrimiento y que provocó la cohesión del movimiento punk local que culpaba a Travolta, Donna Sumer, Van McCoys, Village People y al boogie de todos sus males.

Hasta una casa discográfica local adaptó el ícono de la RSO –los administradores de las grabaciones de las películas Saturday Night Life y Grease– a un torito de Pucará. 




Los que salieron fortalecidos de la influenza fueron los músicos locales de rock, cumbia y hasta huaylas, que sumaron el novedoso sonido a su repertorio, ya sea como cóvers o temas propios.
 

Por ejemplo, orquestas como la de Víctor Cuadros y Enrique Lynch –integradas por maestros instrumentistas– alegraron las noches de baile con sus bien logradas versiones, grabando varios LP dirigidos al amplio mercado tonero.




Cuando se pusieron de moda los patines, el grupo nacional The Rollet’s sacó un LP en la onda roller boogie de donde se extrajo la canción Más Más del año 1980, con la voz de Malena Calixto arropada por los coros de su hermana Nancy, Giovanna Reynaga y los instrumentos de Saúl y Manuel Cornejo. Y en sus presentaciones llegaron a participar varias estrellas rockeras de los 70.




El extranjero sonido fue adoptado también por los reyes de los tonos: varios grupos de cumbia peruana versionearon los hits del momento. Fue el caso del grupo Celeste, que se animó a dejar en vinilo su interpretación de Grease en inglés y en castellano, uno de los más pedidos en sus fiestas.



Y a nivel del huaylas duro que se baila en zapatos con tacón, el histórico guitarrista de Los Campesinos, el maestro Wilfredo Quintana A., entró a la onda de los ternos blancos y compuso el huaylas-disco “El travoltoso”, temón ideal para tardes de cortamontes y jalapatos a fines de los 70. 

La canción resulto más exitosa en Ecuador que acá y es recordada siempre en la tierra de los pasillos. Acá la dejamos en dos versiones, el original interpretado por Los Bravos del Ande y la versión para discoteca (2) (hh).








(1) Estrenada originalmente en Nueva York el 14 de diciembre de 1977.

(2) Al maestro Wilfredo Quintana lo pueden escuchar este 28 y 29 de agosto en su presentación con Los Campesinos. Si le piden, tal vez se anime a interpretar “El Travoltoso” en vivo. Más información al respecto en Teleticket.
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18/7/13

40 años de “Lo más grande que existe en el amor”, de los We All Together

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En julio de 1973 (más o menos por estos días) salió a la venta el disco de 45 RPM que incluía en el lado A “Lo más grande que existe en el amor”, composición de Saúl y Manuel Cornejo.

Cantada por el mismo Saúl –con Carlos Guerrero en la segunda voz–, la canción retoma, con la calidad de siempre, la etapa de las creaciones en español de los hermanos Cornejo, y puede fácilmente ser el tema nacional más irradiado de nuestra historia rockera.

Lo complementaba, en el lado B, “Soy tímido”, de Carlos Guerrero y Luis Bello, también en castellano.


A continuación las versiones  en vivo y en estudio. Y de yapa para karaoke.



  

8/7/13

El Celendino - En vivo desde El Zarco

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Aprovechamos unos vídeos de actuaciones de Isauro Díaz Amayo, “El Celendino”, en Cajamarca, para compartir un par de canciones del trovador chilico también conocido como “El Tschuein”.

Provecho.





El concierto se debe haber realizado hace unos cinco años; lo acompaña a “El Celendino”, en la guitarra, el músico Andy Pereyra Díaz.

Más información sobre El Celendino acá.





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28/6/13

Alicia Lizárraga y la música del recuerdo en los 60

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Los martes de 1963, la familia entera aguardaba, sentada frente al televisor, el inicio de “Aquellos tiempos”, el programa de Canal 13 dedicado al humeante sonido de los años 20. Sobre todo los viejitos-verdes, que sorprendentemente llegaban al hogar antes de las 9 p.m. para ver a la conductora-bombón cantar y bailar foxtrot, camel, black-bottom y charlestón, la música que a todo nivel estremeció Lima a comienzos de siglo XX (1).

Coanimando con Pablo de Madalengoitia y enfundada en glamorosos flappers, era difícil reconocer a la “Cholita linda del Perú” Alicia Lizárraga, una de las Cinco Grandes del Criollismo (2), quien a sus 45 años se ganaba el título de vedette luego de triunfar internacionalmente interpretando valses, polkas, marineras, festejos y huaynos.

La cancionista y compositora arequipeña, quien empezó su carrera entonando tangos, venía de actuar en unas cuantas películas nacionales y confesaba vibrar con todo tipo de música, sea criolla o tropical. Recordaba además que su primer profesor de solfeo le aconsejó dedicarse solo al repertorio clásico. “Yo no podía aceptar esas cosas rígidas. Yo quería cantar los corridos, los boleros y los valses”, sostenía.

A continuación, algunas de las canciones (3) con que deleitaba en vivo la inestimable  voz de Alicia, y que debido al éxito del programa salieron editadas en vinilo.






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En la actualidad, no sería mala idea un programa de música de los 60 en la tv de señal abierta, que siga más o menos el mismo corte que el de Alicia, con alguna simpática animadora que jale también la atención de nuestros viejo-verdes de hoy, proponemos de lunes a viernes a las 8 p.m. vía canal 4 porque a esa hora no hay nada (hh).

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(1)    Si quien saber más sobre el “paso del zorro” en el Perú les recomendamos leer esta nota en el imperdible blog Cantera de Sonidoss. 

(2)    Junto con María de Jesús Vásquez, Eloísa Angulo, Esther Granados  y Delia Vallejos.


(3)     “Pero hay una melena” es una composición del director de cine y compositor alemán José Bohr, quien desarrolló parte de su carrera en Argentina y Chile; la canción también fue interpretada por Carlos Gardel. “Charleston” aparece con los créditos: Walter Donaldson y Fred Fischer. “Cantando bajo la lluvia” es una canción de 1929, usada en 1952 como tema principal de la película del mismo nombre.

21/3/13

Diego Beatfolk - Los Zany‘s


Diego Beatfolk nos comparte dos nuevas versiones del repertorio de Dagoberto Sánchez, Julio Berrocal, Alberto Gargúrevich y Fernando Quiroz: Los Zany‘s. 




Diego Beatfolk: Guitarras, fuzz, órgano Farfisa, batería, bajo y voces. 





9/3/13

Yo soy “El Troglo”… ¡Y qué hay?

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Bajo este título, en junio de 1972, Jean Paul “El Troglodita” escupió algunas verdades al statu quo de la época, con la autoridad moral que le daba ser un auténtico ciudadano del rock.

El, llamémosle, manifiesto fue publicado en una revista local* junto a una entrevista al insurrecto músico, con motivo de la reciente publicación de su LP “Vudú”.

Transcribimos a continuación el inestimable documento, que sugerimos leer escuchando sus canciones “Vudú” (a la cual hemos añadido una versión a capela que Jean Paul nos regaló el 2002, de un tema de su banda peruana favorita) y “Llévame a la luna”.

Para quienes toman la vida en serio, pobres diablo,
se asfixian en corbatas, se suicidan en los comunicados oficiales
leídos muy de mañana entre la tostada jamás ennegrecida
y el café nunca dulce ni amargo,
para quienes dicen es un placer, lo siento mucho
y se lavan los diente con Odol
antes de hacer el amor:
yo soy El Troglodita y me río de ustedes. 

Antes me daban asco: ahora los he borrado,
los presiento en los noticieros y 
detrás de los avisos clasificados,
así que huyo de los noticieros
y los avisos clasificados terminan en el baño.
Me río enormemente de sus preocupaciones
por cortarse la cutícula, de sus miedos
por tener el fundillo lustroso,
de su pánico por ser cornudos. 

Yo soy El Troglodita y sé, con absoluta convicción,
que la vida es un vacilón,
que en cualquier momento te puede caer un bombazo
y que todo se puede ir, descomunalmente, al cuerno.
Por eso es que a veces, colgado de un cigarro,
veo las cosas claras:
una desmadejada comprensión,
un acceso furtivo a las regiones más transparentes,
la generosa lasitud desde la que ya no los odio,
desde la que se me aparecen completamente patéticos;
porque, no hay coartadas que valgan,
ustedes se me aparecen calatos y miedosos, como son;
colgado de un cigarrillo siento que hay
un pantano que la gente atraviesa
y que de pronto el pantano se empieza a secar
y mientras más fumo más se seca
y pienso que la increíble flor que estoy viendo
está hecha de ahogados,
tiene la salud de la muerte,
está hecha de ustedes
y cuando la quiero agarrar todo es muy lento,
como siempre, mi mano se demora
tanto como el transcurso de las estrellas,
como el pedito del señor Eolo.

–¿Qué significa el pelo largo?
–Para mí es un gusto y una liberación.

–¿Y las mujeres?
–Maravilla… polvo cósmico.

–¿Qué es eso de la concentración para cantar?
–Poner la mente en blanco, estar tranquilo. Cuando salgo cojo un punto de concentración y miro ahí. Me empiezo a meter en la canción; en ese momento la canción es una burbuja o un útero, como quieras.

–¿Y la histeria?
–Aquí no se puede lograr. Hay muchas inhibiciones. Aquí la gente va a un sitio a tragar y si ven a un artista jamás se pondrán en la onda del “ayyy”, y la vaina. Además, tiene que ser una histeria colectiva y para que suceda eso tiene que haber un apelotonamiento –no un apelotudamiento- de la gente. Hay que lograr que tu aura, tu cuerpo astral se proyecte hacia la gente. O sea, una corriente eléctrica del ajo.

–¿Esa es la onda del arrebato?
–Más o menos.

–¿Igualito no es?
–No. Arrebato es agresión, es perder la identidad pero para mal. Es volverse a perder.

–¿Qué opinas de los viejos?
–Bueno, hay distintas clases de viejos. Hay viejos inteligentes: son los que aceptan su derrota. Hay viejos insoportables: son los que pretenden meter gol cuando acabo el partido. A mí los viejos –o sea, los mayores de 40- me caen muy simpáticos cuando aceptan la dictadura del “proletariado”. Espero tener la suerte de morirme a tiempo.

–¿La locura es tan necesaria?
–Tan necesaria como el papel higiénico. Un poquito de locura no le hace mal a nadie.

–¿Sigues fumando marihuana?
–No me gusta fumar marihuana.

–Bueno, hay mucha gente que hace lo que no le gusta. Como trabajar.
–Nadie dijo que no me gustaba trabajar.

–¿Te gusta esa canción “Onstá la yerbita? [de los Destellos].
–No. Pienso que podría haber estado mejor

–Tú la hubieras hecho mejor…
–Tal vez.

–Con más derecho.
–Ja.





*El autor de la nota probablemente sea el reconocido periodista César Hildebrandt.