CUMBIA BEAT

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Texto editado originalmente en el Sótano Beat N° 6 - Primavera 2006

Saludando a nuestros amigos de la música y esperando que el present
e aporte sea de su agrado y de paso indicar que la Columna Beat se encuentra atenta a toda tendencia musical interesante de generaciones anteriores, por lo que hemos elaborado este informe, tratando de darle cierta coherencia cronológica, ya que en la actualidad existen diversas páginas webs donde hay buen material y la intención es paja, pero no se respeta la secuencia histórica y lo que sorprende es que, al parecer, están hechas por personas muy ligadas a este género.

En realidad, cuando comenzamos a indagar sobre la cumbia peruana (aunque a muchos egocéntricos de la música les parece inconcebible tal ritmo), notamos que también ha tenido complejos procesos en su evolución, porque ella fue, es y siempre será un motivo interesante, al haberse influenciado de nuestra ancestral música, el huayno, y el asimilable rock & beat a-gogó.
La hemos denominado Cumbia-beat por la versatilidad del ritmo, los instrumentos que usaban, la vestimenta, el punteo de la guitarra o su forma de pararse en el esce
nario, ya que lo hacían como un grupo de rock beat, e inclusive algunos de sus integrantes provenían de la nueva ola o alternaban en conjuntos de rock y cumbia.

En cuanto a la temática, solo dejar en claro que este ritmo por naturaleza es festivo, por lo consiguiente el mensaje social para esa generación, como que no se tomaba muy en cuenta o quizá les resultaba indiferente, es que la vida en nuestra sociedad no era tan miserable, corrupta y amoral como lo es hoy en día, y por eso tratarán de comprendernos cuando tenemos apremiantes motivos para escapar de la actual vorágine infecciosa.

Los que formamos la Columna Beat no hemos vivido plenamente la época de oro de nuestra cumbia, razón por la cual a veces tenemos que contrastar toda la información recopilada hasta el momento.

Ya con el devenir del tiempo se irán corroborando nuestros argumentos y despejando todas las dudas con respecto a ciertos datos específicos. No nos imaginamos las reacciones que pueda suscitar esta nutritiva nota, solo esperamos que se pronuncien constructivamente y no como estamos acostumbrados: a joder o a criticar negativamente. Somos conscientes que por ahí quizá caigamos en errores, porque nos es difícil ingresar a los escasos archivos confiables, debido a lamentables celos, y eso nos condena a seguir caminando a tientas sobre nuestra minada cultura. Pero tenemos la verde esperanza que esto irá evolucionando poco a poco.
Alguien dijo una vez: El pueblo que no respeta su historia en todo orden de cosas, no aprenderá de sus errores, seguirá sobre un presente inmaduro y por lo tanto tend
rá un futuro incierto y deplorable.


Hakuñayá...

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Bueno, empecemos esta aventura al pasado tropical esperando su comprensión, ya que nuestra mejor intención es darlo a conocer de acuerdo a nuestras aficionadas investigaciones al respecto:
Al parecer toda esta oleada tropical la trae principalmente la famosa Son
ora Matancera, luego Dámaso Pérez Prado, Los Compadres, los legendarios Celina & Reutilio, Los Llopis, Los Guaracheros del Oriente, etc., coincidentemente todos procedentes de Cuba. Después, la influencia de la cumbia nativa, sobre todo la de dos músicos extranjeros cuyos nombres no recordamos en estos momentos y de algunos otros por identificar. No tenemos datos precisos, pero sí sabemos por historia que antes de ellos existieron conjuntos como El Sexteto Habanero, Lecuona Cuban Boy’s, etc., y ritmos como la conga, que con el devenir de los años, fueron mutando y otros quedaron simplemente en el olvido. Quizá deberíamos conocer realmente lo primigenio de este pasado musical, los ritmos con los cuales la juventud de esa época se divertía tal y como lo hace la de este nuevo milenio.

Para variar, por esos años cuenta la leyenda que existían dos conjuntos nacionales de formaciones esporádicas que muy pocos recuerdan, ya que no existen datos ni mucho menos registros musicales y bibliográficos en publicaciones de la época que nos ha tocado revisar.

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1968 es el año. Se me vienen unos recuerdos difusos a la distancia, me transporto a mis cinco años y siento estar aún por la Calle Central, a la altura del Camal de Vitarte (época de bonanza económica), la música se escuchaba a través de unos parlantes colocados en los postes de la citada calle. A finales de ese año se oyen "El Avispón" luego "La Ardillita" de Los Destellos, detonantes que marcarían la mejor fase de LA CUMBIA PERUANA.



Se asegura que el nacimiento de la fusión del rock con otra corriente musical en Sudamérica, fue mucho antes que se diera a conocer la labor del afamado Carlos Santana & Conjunto. También existieron intenciones de relacionar la cumbia con otros ritmos en otros países, pero el epicentro se produjo aquí y eso quedó registrado para la historia tropical en esta parte del continente.

Antes de Los Destellos, ya se avizoraban otras bandas a las que ya se les notaba ciertos cambios experimentales; pero retrocedamos mucho más y veamos qué existía en la escena “cumbiambera” que por esos años era denominada simplemente MUSICA TROPICAL, la cual englobaba todos los ritmos inmersos en esta onda rítmica.

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1) Según nuestro entender, y de acuerdo a lo recopilado en los antecedentes tropicales, tendríamos a: Los Reis Do Samba, La Orquesta del maestro Eulogio Molina (que paralelamente influenciado por el Rock & Roll ya había registrado un “LP” en el ’57 con Los Rock and Roller’s & Mike Oliver), Nelly Zevallos-Lina Panchano & Sonora de Lucho Macedo, Litta Branda & La Orquesta de Nelson Ferreyra, Vicky Zamora & La Sonora de Ñiko Estrada, Carlos Miranda & La Sonora Sensación, Linda Navarro & La Sonora Casino, Nallye Fernández & La Orquesta de Carlos Pickling, inclusive por esa época los fabulosos Morochucos, el “gatopardo” Enzo Roldán y el legendario Lidio Mongilardi también incursionaron fugazmente con sus propios estilos.

2) Esa fase daría paso a otra vertiente donde llegaría a emerger el mítico conjunto Libertad Santiago de Chuco, creadores del HuayCumbia; casi al instante los seguirían Los Demonios del Mantaro, Los Compadres del Ande más conocidos como los beatles andinos por su peculiar apariencia, Los 5 Palomillas, los infaltables Pacharacos, Los Demonios del Huascarán, Los Traviesos del Ritmo, Joe Di Roma & Los Demonios de Coroccochay, Los Reyes del Ritmo, donde también incursionarían Los Yungas, Carlos Hayre, Oscar Avilés, Víctor Lara y sus respectivos conjuntos; entre otros como Los Totos, Los Mulatos del Caribe, etcétera; se sumarían quienes intentaban seguir la corriente colombiana como La Sonora Callao, Don Enrique & Sus Estrellas, Los Corraleros del Callao además de algunas que nacían con otras intenciones tropicales como Papo & Su Combo Sabroso, así como más adelante surgiría Coco Lagos & Sus Orates, Beto Villena & Su Mensaje, Los Kintos, entre otros. Cabe indicar que a partir de esta fase, la instrumentación básica de algunos grupos era casi la de una banda de rock, otras optaban por la timbaleta en vez de la batería, añadiéndole a veces wiro, cencerro, tumbas, acordeón, etc. Algunos conjuntos en esporádicos casos incluían frases o coros en nuestro lenguaje quechua, siguiendo el claro ejemplo del legendario precursor Pipo Avalos y posteriormente “Pepito Quechua”.

3) Es decir, entre el ’67 y ’68 encontramos a una mítica y enigmática agrupación que quizá vendría a convertirse en el principio activo que daría paso al surgimiento tropical de Los Destellos, que a su vez venían de plasmar algunos temas de “nuevaola” y mucho antes su primera guitarra habría participado en algunos ensayos con la banda beat denominada The Black Boy’s; como también formado parte de un trío denominado Los Embajadorcitos Criollitos y por si fuera poco, tuvo el privilegio de haber acompañado a varios artistas de corte vernacular y realizando en algunos casos desde el ’59 una interesante simbiosis de nuestro huayno con la música juvenil...

Casi paralelamente con Los Destellos nacen otras vertientes con Mita & Su Monte Adentro, Pedro Miguel & Sus Maracaibos, Popy & Sus Pirañas, Compay Quinto, Paco Zambrano & Los Ratones, Eulogio Molina & Los Sapos, Los Girasoles y la otra vendría a ser con Manzanita & Su Conjunto, José & Sus Antillanos, Los 5 Gatos, Los Pachas, luego Los Benford’s, Los Sander’s (después de sus pasos por el mundo beat), etcétera. Otra vertiente sería una cumbia muy a su estilo interpretada por Los Hnos. Zañartu y otra aparentemente más convencional vocalizada por las juveniles July Saval, Elena Cortez, el nuevaolero Rulli Rendo, Pablo Branda “Melcochita”, Charito Alonso, Verónika. Estas dos últimas vocalistas eran acompañadas por diversas Orquestas, entre otros artistas.
Al ritmo de Los Destellos asomarían compulsivamente entre muchos otros, Los Beta 5, Los Gatos Blancos de donde saldría Marino Valencia, Los Ecos (ex-banda beat), Pancho Acosta & Su Conjunto, Aniceto & Sus Fabulosos, Los Ratones, Los Diablos Rojos, Los Almendros, Los Pasteles Verdes antes de su incursión a la balada pop, lo que se convertiría en un vendaval de bandas bajo esta corriente, que en sus inicios era fundamentalmente casi instrumental.
Existirían otras variantes que habría que preguntarle de su procedencia, a Botteri, Maximiliano Chávez y a los de Sombra Andina, algo así como, si valdría el término, “Cumbia Progresiva”. Asimismo Los Pakines que seguían la línea dejada por los legendarios Belking’s (banda beat instrumental de los ’60), pero intercalándola con sus cumbias y que por su estilo se les denominaba “Los Elegantes del Ritmo”.

Esta fase también puede ser considerada como el inicio de la SEGUNDA INVASION PROVINCIANA (en lo tropical) y algunos de estos grupos se preciaban en ser los primeros en utilizar wah-wah y fuzztone en esta onda (Ayacucho-Paramonga-Ica-Chimbote). Habría que incidir en que muchas de estas bandas en sus inicios ya sea por declive, interés musical o simplemente curiosidad, llegaron a la cumbia luego de haber incursionado en la “nuevaola” y que de ahí proviene la mixtura o la simbiosis con el “ritmo enfermedad”, otorgándole un toque mas peruano que la chicha de jora...

Los Gatos Blancos (seminal formación de Los Diablos Rojos).


Muchos de estos grupos llegaron a plasmar vinilos, claros ejemplos vendrían a ser Los Géminis y Ranil & su Conjunto, inclusive otras bandas siguieron el camino del folk latinoamericano. Se podría hasta decir que existía la Cumbia Costeña, Serrana y Selvática y que a su vez se subdividían en sur, centro y norte del Perú.

Algunos analistas le añaden a este fenómeno el toque político, podría ser una simple coincidencia, pero esta fase empezó el mismo año que el General Velasco asumió la presidencia luego del golpe militar al primer Gobierno Civil de Francisco Belaúnde Terry. Lamentablemente todo puede ocurrir en nuestro querido Perú. Otros refieren que el éxito de la cumbia beat es debido a la participación en la mayoría de casos de bandas frustradas o de escasa llegada con relación al rock de la época.




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En este proceso, ya a inicios de los ’70, emergieron discográficamente “Los Charapas de Oro”, apelativo con el que eran considerados Los Mirlos, grupo que luego iniciará la histórica gira a Argentina, considerada como la invasión de la cumbia peruana y el nacimiento en ese país de una corriente musical que hasta la actualidad permanece, sin olvidarnos de nombrar, entre muchos, a dos grupos, uno que también incursionó en este ritmo, Los Chiroques, del cual existe una leyenda muy peculiar y el gran Juaneco & su Combo (Fachin-Wong) y su narcótica, excitante y apologética "Vacilando con Ayahuasca". Asimismo encontraríamos a la banda beat chilena incursionando en todo esto: Los Pájaros Locos, pero a pesar de todo, esta esplendorosa vertiente empezaría a sumergirse a mediados del ‘74, ya estando en escena Los Diferentes Kennedy´s, Walter Fuentes & Sus Escarabajos (Ex­-Golden Brass) y Las Hermanitas Rosario.

Los Compadres del Ande.


4) Es casi a partir de ese tiempo que se comienza a gestar otra colisión cumbiambera, que arrastraría a unos tantos de la fase anterior y que empezaría con el fabuloso Grupo Celeste con un nuevo toque y con una nueva temática, quizá más frontal. A su vez los jóvenes de los barrios más populares y alrededores se aprestaban a dar nacimiento a otro tipo de cumbia con un sonido pendejito y marginal, llevando como adalid al mítico grupo Los Titanes y la voz de Alfonso Escalante Quispe (uno de los primeros vocalistas del Grupo Celeste), el que luego se daría a conocer más liderando otra legendaria agrupación denominada Chacal & Sus Estrellas, asimismo sus hermanos Chacali (¿?) y Chacalito demostrarían sus virtudes al frente de sus bandas respectivas. Desde el interior renacerían dos otroras legendarias bandas provincianas, una de ellas con la fresca voz femenina tratando de ganarse su espacio musical en ese momento; y la otra vertiente de esta fase llegaría con Los Ilusionistas, que venían de experimentar extrañas fusiones con otros géneros musicales, muy aparte de las Orquestas provincianas, y algunos solistas de música vernacular que llegaron también a grabar versiones fusionadas en un estilo muy personal...

Esta fase de 1975-1979 también fue muy prolífica en cuanto a grupos y con una escena muy movida a pesar de la difusión masiva del disco-rock que en ese lustro estaba muy en boga, y que paradójicamente al final del ’79 y en los albores del ‘80 llegaría a declinar dando paso a otras tendencias, en especial a la escurridiza new wave.

No podemos dejar de citar las famosas fiestas POPeras con temas como: Keep on rocking, Sister golden hair, Right down line, Shame, shame, shame, Blank generation, Radar love, Hot stuff, Just when i needed you most, Rock lobster, Gloria, T.n.t., Razzamanaz, The modern dance, I go crazy, Black Betty, Lady writer, Leave it, Hold on, C’mon everybody, Night fever, Agains’t the wind, More, more, more, On and on, Fine true love, One way or another,Grinding halt, My baker, Car’s, Blitzkrieg bop, Ring me bell, etcétera.

Dejamos constancia que la palabra chicha ya era utilizada dentro de la cumbia (no peyorativamente) desde la década de los ’60 (“los chicheros son Uds”, ”la chichita”, por ejemplo) y en los albores de los ’70 (“Chicha y cañazo”, ”Chicha morada”), pero es partir de mediados de ésta misma década que se fue acentuando dicha denominación desde un programa denominado “El tropiloco mundo del Grupo Celeste” conducido por su director Víctor Casahuamán Bendezú, músico que a su vez provenía de otros grupos de la fase previa a esta. Es más, tenemos entendido que algunos otros integrantes habrían formado parte de legendarias bandas beat (una de ellas serían Los Mustang’s).

Si mal no recuerdo, el citado programa era irradiado por las ondas de Radio Éxito en la AM a las tres de la tarde, donde se incitaba a bailar CHICHAROCK al compás de “el que quiere celeste que le cueste con el Grupo Celeste”. Incluso un año después el absorbente y simbiótico músico Pepito Quechua, Los Beta 5 y Los Ecos grabarían temas con ese cherry y también más adelante llegaría a existir un sello discográfico que se rotulaba como DISCOS CHICHA.

1979 - Sonido 2000

Pero como todo tiene su fin, este ciclo se llegaría a cerrar, pienso yo, a finales del ’79 con un éxito de Juan Arana & Grupo Melodía (se cuenta que él aprendió mucho del bajista de Compay Quinto, Edmundo Medina), de donde saldrían a la palestra dos ilustres desconocidos: Jaime Moreyra y Víctor Carrasco. Después aparecería una simpática chica “liderando” un conjunto que tendría corta vida musical; otra legendaria banda beat resurgiría con un éxito llamado "La Naranjadita"; y otra banda reeditaría otra versión tropical de "Riders in the sky". Los Gálax, que tenían en sus filas como vocalista a un desconocido Abelardo Gutiérrez Alanya “Tongo”. Luego La Mermelada & Chaparro (¿Chacal?) y La Nueva Crema. Existe un mito con el nombre de este grupo, parece ser que amigos del entorno o el propio Chacal, hermano por parte de madre de Chacalón, mucho antes habría oído a The Cream (La Crema), trío de rock pesado formado por Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker; y de ahí se deduce que provendría dicha denominación.

Lorenzo Palacios Quispe “Chacalón”, fue un cantante que en sus inicios había apoyado al Grupo Celeste y que luego llegará a formar su primer grupo denominado Fruto Celeste. Así también volvería a emerger otra agrupación provinciana con una juvenil y tierna voz llamada Soilita. Incluso un año antes, otra legendaria banda realizaría, muy a su estilo tropical beat, un cover de una banda inglesa en la voz de Jorge García Córdova.



Había grupos que intentarían revivir la etapa, pero ya no sería lo mismo, ya que en el fondo de esta vertiente empezaba otra transmutación y fotosíntesis total, lo que daría más vida comercial a la denominación “música chicha” que involucraba otros detalles bajo un contexto diferente, en el cual se germinaba otro amplio movimiento tropical que ya sería materia de comentario de alguien que inicie un mejor recorrido que el nuestro y que le agrade realmente lo realizado desde mediados del año 80 hacia adelante...

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Esta es una anécdota personal: entre el ’83-’84, luego de ciertos problemas de ideas en una universidad fiscal, resultado de lo cual me sentía un radical libre en busca de novedades antiguas en cuanto a música, llegué a conocer fugazmente en una tocada a una chica de nombre Milagros Soto, creo que fue en La Concha Acústica del Campo de Marte. Tiempo después me enteraría que formaba parte de una interesante agrupación de cumbia** denominada La Princesita Mili & Su Grupo. Por esa misma época existieron aisladamente otras tres bandas bien interesantes…

Una de ellas sería liderada por una cantante vernacular, aterrizando desde Paramonga. Otro grupo que experimentaría fusionar el pop y la cumbia del momento. Y por último, desde Madre de Dios, otra chica surgiría de una de las legendarias bandas de origen (podrían ser Los Fender’s), pero ella ya en Lima se acoplaría a una banda chimbotana a finales del ’84, nos estamos refiriendo a una sencilla chica llamada Rosa Guerra, que realizaba coros en este conjunto tropical, versionando temas en diversos ritmos.

Luego de cierto tiempo, al parecer ya siendo vocalista del referido grupo, llegaría a plasmar diversas grabaciones en el extranjero, porque aquí “nadie daba ni medio por la voz de ella”. Después, si mal no recuerdo, entre el ’93 y ’94, le llegaríamos a oír una versión especial de un conocido tema folk latinoamericano en su peculiar estilo, el cual pasó “inadvertido comercialmente hablando”, pero al margen de esto, todo hacía indicar que con la onda tropical que traía su banda ya se avizoraba el cambio paulatino y que marcaría con el tiempo el nacimiento de la “famosa e innovadora” Techno Cumbia Peruana. Esto también se traduciría en el resurgimiento de agrupaciones que pasaron inadvertidas en las fases anteriores, con respecto a la capital, a pesar de haber plasmado vinilos en su debido momento.

No podíamos olvidarnos de comentar sobre el ambiente de las fiestas populares por las épocas primigenias, las que también implicaban demasiado peligro; pero es a partir de finales del año 79 que estas reuniones comienzan a tener un tono más achori y maleado, lo cual empieza a dividir ciertas opiniones y a crearse cuestionamientos en cuanto a este fenómeno musical.

Siguiendo con la leyenda, cuentan que una vez en un local (’70), se encontraron Los Diablos Rojos y Los Destellos; existía tal rivalidad que imagínense de lo ocurrido. Dicen que al que era seguidor de los primeros no le gustaban los segundos y viceversa. Entonces habría que situarnos y entender sabe Dios qué. Solo un neto cumbiambero de la época explicaría y nos diría qué ocurría realmente al final del encuentro. A propósito, ¿qué será de los locales emblemáticos como Malambito (centro de Lima), Salón Majestic, Paseo Colón, Miguel Angel, Puerto Rico, entre otros?
Para finalizar este comentario, solo puntualizar algo concreto: que si a usted no le agrada la cumbia peruana, no la escuche; es más, ni siquiera lo intente, pero si en realidad le suscita cierto tipo de interés, trate de oírla. Luego de escuchar, se dará cuenta que no todos suenan igual. No vamos a decir que Los Gatos Locos suenan igual a Los Nardos, por poner un ejemplo; o que Los Atomos suenan igual que Andaluz; o comparar a Los Mirlos con Juaneco & Su Combo o Los Wembler’s. Solo es cuestión de gusto musical y punto.

También esto tendría que corroborarlo y estudiarlo un experto en la materia, pero que tenga sus ideas o fronteras bien abiertas y no se trate de un mimetizado intelectualoide.

45 rpm de la primera agrupacion formada por Lorenzo Palacios Quispe

Porque hay de los que despotrican mucho de esta corriente, la asocian con lo delincuencial; quizá pueden estar en lo cierto, pero todo en este mundo es relativo; la salsa también puede serlo, pero se escuda en el jazz (además de lo racista que es hasta cierto punto, ya que anida en el estrato criollo y la clase alta, es sabido el entendimiento entre el lumpen y el pituco). Sin embargo, siendo así, se baila en las mezzanines de nuestra pacata sociedad y adentrarnos en este asunto ya sería materia de análisis de un antropólogo o sociólogo de campo.

Algunos cuentan que en los sesentas y hasta mediados de los setentas la cumbia era aceptada como tal en todos los niveles de nuestra sociedad. En otras latitudes la cumbia siempre fue, es y será bien considerada sin ningún tipo de remilgos ni prejuicios ni mariconadas o exquisiteces, etc.
Además, realizar esta nota fue demasiado complicado por los detalles e historias que encierra este amplio mundo de la cumbia. Algo que queremos aclarar es que en cada fase de la Música Tropical Peruana existieron infinidad de bandas y solistas, entre ellos los más “caletas e interesantes”, que es precisamente lo que nos llamó a realizar este tópico. No hemos podido entrevistar a nadie por diversas circunstancias, solo fue preparada por medio de los pocos registros de nuestra Caverna Beat (datos y discos) y guiados por nuestros débiles recuerdos a la distancia de cierto año al ’79; y quizá, hecho de esta manera le parecerá bien, más o menos, y para otros más inflexibles estará sencillamente hasta las huevas.
Solo tratamos de rescatar algo muy peruano, por eso nuestro email quedará a su servicio para cualquier interrogante que intentemos resolver; así como aprovechar también para expresar nuestro más sincero odio y repugnancia a los depredadores que deforestan las sagradas áreas verdes, miserables del poder que aman su jungla de cemento, rejas y monstruos publicitarios. Que no se extingan nuestros pueblos, ni sus lenguas nativas y que la Cordillera Blanca y sus Glaciares no desaparezcan por culpa de nuestra estúpida masa consumista. S.E ú O.

Y nos despedimos con esta frase: “En verdad, si no fuera por la música, habría mas razones para volverse loco”. Un beat y regresamos, yeah go!...

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Comentarios

beatnik ha dicho que…
hola hermano, que buena reseña. es de más minucioso, detallista y más completo que he leido sobre el tropicalismo peruano. es muy dificil definir un nombre para ésta corriente. cumbia beat, chicha, cumbia peruana, son varios titulos que finalmente se quedan dispersos. ahora que se está dando un boom neo tropicalista con bareto, barrio calavera, la sarita, e incluso la mente, solo por citar a algunos de los nuevos exponentes más conocidos, me pongo a pensar que la historia de ésta música está por fin revalorandose y reordenandose por etapas. coincidimos en que el movimiento tropicalista peruano comnienza a fines de los 60s con juaneco y su combo, los destellos, los diablos rojos, los mirlos, entre otros y ocurre una segunda ola a comienzos de los ochentas con los shapis y chacalon a la cabeza. de ahi viene la tercera ola que viene a ser la tecnocumbia que comienza desde fines de los 90s hasta la fecha.
al respecto tengo un articulo sobre neo tropicalismo que escribí en mi blog "por la ruta del beatnik" http://renzosanchezcronista.blogspot.com me gustaria que la leas y des tu opinión sobre el tema, la cumbia beat, chicha o cumbia peruana contiene mucha pasta para desenrollar miles de conversaciones y teorías.
buen blog, sigue asi.
Fernando Erre ha dicho que…
Ha sido toda una orgía de datos la que has colocado en ésta breve reseña, en serio ha sido súper interesante.

Sería bueno también que cites tus fuentes, nos puede ayudar mucho.

Ahora me encuentro investigando a la cumbia norteña a fondo (desde los primeros LP's de grupos setenteros hasta las agrupaciones creadas hace 5 meses entre Piura y La Libertad), creo que ha sido muy bueno que todos den vuelta y se den cuenta de toda la historia y variedad musical que tiene la cumbia surgida en ambientes provincianos y recreados en Lima, sin embargo, ya es hora que alguien se anime a investigar si quiera un poquito de la cumbia norteña, el trabajo es difícil no tengo bibliografía en que apoyarme, así que tengo que ir directamente a las fuentes orales, ésto tiene para rato.

Saludos!
Lorcho ha dicho que…
Felicitaciones por el genial artículo, hay muchos datos interesantes sobre los grupos clásicos de cumbia y otros ya perdidos pero igualmente buenos. Por nuestra parte, hemos abierto un blog para difundir este género. Pueden visitar http://lacumbiademisviejos.blogspot.com donde de a pocos iremos dando a conocer a grupos míticos de la cumbia peruana.

Saludos
Extravagancia ha dicho que…
Necesitamos contactarlos de alguna manera! Tienen e-mail? Mi nombre es Jorge, soy de Argentina y estoy filmando un cortometraje.
Muchas gracias.
Abrazo grande!
agggggnes ha dicho que…
muchas gracias


www.agggggnes.blogspot.com
karloss ha dicho que…
la chicha y cumbia peruana es algo emocionante y misterioso que me falta mucho conocer a mis 25 años..y espero que sigan difundiendo este estilo peruano pro siempre

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