30/6/16

La leyenda de El Ácido





Con menos de 15 años de edad los hermanos Luis (guitarra) y Miguel Ortiz (bajo) formaron Gusano Rock a inicios de los 70, al que al poco tiempo rebautizan como El Ácido Rock, poco antes que Luis viajara a Estados Unidos por un año. En ese lapso, Miguel reclutó a Arturo Creamer (batería), quien solía pasar por la casa de la familia Ortiz, en la urbanización Roma (Cercado de Lima), cuando iba a ensayar a la casa del belking Raul Herrera.

A principios del 75 regresa Luis trayendo la novedad de los LP "Alive!" y "Dressed to kill", de Kiss, además de una guitarra Gibson SG, que pronto complementa con amplificadores Kustom (los acolchados) y un bajo también Gibson, que ayudaron a resaltar la calidad de los guitarristas que contaban con la seguridad que ofrecía la infalibilidad de Arturo, quien muy posteriormente pasaría a las filas de Frágil.

Convertidos en trío y con el nombre acortado a solamente El Ácido, comienzan a hacer sus pinitos en el llamado Circuito del Centro (1), un conjunto de oscuros bares que empezaban a surgir, como La Caverna y El Embassy, a donde llegaban bandas juveniles a pedir una oportunidad para actuar en vivo los fines de semana, generalmente hasta antes de la medianoche, debido a los toques de queda y la inestabilidad política de esos años.

Entonces, por recomendación de Herrera, son contratados para tocar todos los domingos en el Teatro Lima Club junto a otras agrupaciones de "hard” rock como La Araña, Vértigo, M.E.N., La Crema y Opus Dei. Pronto encabezan los avisos de las actuaciones, sobre todo desde que versionean pioneramente a Kiss y adoptan la moda “glitter” para sus  presentaciones: camisas de satén, pantalones ajustados, capas y zapatos con escarchas. 

Se lucen entonces con versiones de Black Sabbath, Aerosmith y ocasionalmente con Jethro Tull, tocando Luis la flauta traversa y con el refuerzo de algún guitarrista invitado. Inclusive viajan a Iquitos, en donde por única vez los guitarristas ensayan un poco de maquillaje en la cara (tipo Kiss). Pisan también en repetidas ocasiones la concha acústica de Miraflores y la del Campo de Marte, esta última en un concierto en el que diversos grupos interpretan el LP “Tommy”, reforzados con Juan Quea (teclado) y Manuel Montenegro (cantante).

En 1977 ingresan al estudio a grabar dos temas de Luis Ortiz para un disco de 45, con el asesoramiento del periodista Agustín Prado, pero no lo finalizan por falta de financiamiento y la casi nula de producción de discos de rock de esos años. En uno de sus temas, "Rey 2000", se transportan musicalmente a un futuro entonces lejano, el año 2000: “Recorriendo la ciudad, por todo el camino, sin reparar en lo que la gente dirá. ¡Atrás! ¡Respetad al Rey 2000!".

A partir de ese momento el grupo ingresa a una etapa de abatimiento. Alcanzan a presentarse tres veces en el programa de tevé “Música en el aire” (Panamericana Televisión, 7pm) y posteriormente experimentan (reforzados con “Tavo”, tecladista de Frágil) con sonidos más electrónicos, influenciados por la “new nave”.

Miguel se une a Vida, banda que desde mitad de los 70 actuaba con un repertorio más acústico, incluyendo versiones de Sui Generis y Eagles. Finalmente, con la partida de Luis y Miguel al extranjero, a fines de esa década, finaliza el grupo y comienza la leyenda, que en días pasados el mismo Miguel “Mike” Ortiz nos contó personalmente, durante su corta estadía en Lima, antes de su regresó a Finlandia, en donde continúa su carrera como músico. Gracias por la buena onda, Mike.  Onnea. (Hugo Lévano / Diego García Hildebrandt).


(1) Circuito al que el rockólogo Estanislao Ruiz también llamó Circuito de Camaná, al que luego se le unirían boites venidas a menos y otros locales como el Cecils Bar.

TEATRO LIMA CLUB


 

Diferentes locales alrededor de la Plaza San Martín albergaron desde mediados de los 70 a los nuevos grupos de rock que surgieron en el centro de Lima y distritos lindantes.

Uno de ellos fue el cine Lima, que desde ±1975 (rebautizado como Teatro Lima Club) dio acogida, los domingos, a diferentes bandas de adolescentes que en muchos casos no llegaban ni a los quince años, seguidores del sonido “hard rock”, para quienes los grupos de los 60 eran "bandas de tíos". El Teatro Lima Club funcionó con ese nombre hasta ±1977, con equipos de sonido alquilados al belking Raul Herrera.


Versiones de Led Zeppelin, Deep Purple y Black Sabbath sonaban solo hasta las 11pm porque después generalmente comenzaba el toque de queda, sobre todo a partir del gobierno de Morales Bermúdez (29 de agosto de 1975), cuando las huelgas campearon y se agudizó la crisis económica.

Los dos avisos aparecidos en diarios de 1976 nos muestran a bandas de las cuales sabemos poco, como La Araña, Vértigo, M.E.N., La Crema, Opus Dei, junto a los míticos El Ácido, los primeros que hicieron versiones de Kiss por 1975 con elegantes vestimentas “glitter”. También pasaron por el Teatro otros consagrados como La Mole y los Shermans Harmony Band.

Les contaremos más de El Ácido por estos días. Mientras tanto, si alguien sabe algo de esos otros grupos, que se anime a contarnos.





24/6/16

CD Los Destellos “Sicodélicos” (IEMPSA, 2016)

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Acaba de publicarse esta selección de veinte temas de Los Destellos, influenciados directamente por el espíritu de exploración de los sentidos que trajo la psicodelia de los años 60.

Acá te contamos algunos datos que te prepararán para escucharlo y viajar a un mundo feliz musical:

Diecinueve de los temas incluidos fueron compuestos en el período 1968-1975, otro momento de cambio de percepciones en nuestro país. En cinco roba protagonismo Fernando Quiroz, el guitarrista proveniente de la banda de beat Los Zanys, que en temas como “Volando con Los Destellos” abre a fuzztoneadas las puertas de la percepción. Solo se han incluido tres versiones de temas extranjeros, pero adaptadas al estilo creado por Enrique Delgado, quien alguna vez aseveró que su música “no tiene absolutamente influencia cubana ni colombiana. Puedo decir que hemos llegado a concretar una cumbia típicamente peruana”.

En fin, una antología imprescindible en tu colección y que IEMPSA trae con un destacable sonido proveniente directamente de las cintas originales. El CD viene siendo distribuido en cadenas de tiendas de discos a precios económicos pero también lo puedes adquirir en las oficinas de IEMPSA a precios de distribuidor.

Comunícate al 271-9500, el teléfono de sus oficinas de Santiago de Surco. Horario de oficina (HL).




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Fiesta "enfermedad" por 1969


Poco a poco fueron desapareciendo de las fiestas estos hippies criollos y su forma de bailar la “enfermedad”, el nombre que por estos valles adoptó el garaje-psych y la psicodelia.

A mitad de los 70, por ejemplo, ya eran tachados de “muy locazos” quienes se tiraban al piso a disfrutar de la música.

Pero nadie les quitará lo bailado a los chicos y chicas de la “enfermedad”, hasta tal vez te sirvan de inspiración para tu próximo guateque.





 




Los Telstar’s


En Ayacucho, Los King Boys fueron de los primeros grupos en marcar el ritmo con un bombo y empuñar las guitarras eléctricas, eso por 1965. Le siguieron Los Hobbis; y unos pocos años después Los Vibracks, Los Fenets, Los Belton’s, y Los Sideral’s, que lograron ser escuchados en todo el país.

En esa tradición surgieron Los Telstar’s, quienes se agenciaron una guitarra de marca y completaron el resto de instrumentos con ayuda de ebanistas, luthiers, pintores de carros, torneros y peleteros ayacuchanos. La pesada batería estaba hecha íntegramente de metal y cuero de chivo.


En un año de actuaciones juntaron para amplificadores Teisco, guitarras Fender Stratocaster y una batería Roxy, con las que tocaron desde La Paz (Bolivia) hasta Panamericana Televisión de Lima, llegando a grabar tres discos de 45 antes de separarse, por 1972.

Su fundador, el inquieto Walter Alejos, continuó su vida dedicado a la fotografía y la enseñanza en la Universidad de Huamanga. Su oposición a Sendero Luminoso durante esos años y su lucha por la igualdad religiosa lo llevaron al Congreso en 1991, donde vicepresidió la Comisión de Derechos Humanos.

En esta bárbara foto, Los Telstar’s lucen unos polos estampados con lo que podrían ser unas calaveras con gorro y peinados “Che” Guevara. Sí, podría ser, porque el grupo usó en varias presentaciones una calavera con iluminación eléctrica como parte de su escenografía, tal vez en referencia al significado del nombre quechua de Ayacucho, su ciudad natal: rincón de los muertos.




 Su canción “Negra toma cachina” ha sido incluida en diferentes compilados de música, representando una genuina apropiación de la tradición santanesca con sabor nacional. El grupo regresó a los escenarios hace unos meses y planea nuevos conciertos.


Pájaro de fuego en Lima


Consagrado Stravinski ingresando al hotel Country Club de San Isidro, en 1960. El hombre que puso patas arriba los pilares de la época dirigiría al día siguiente la Orquesta Sinfónica Nacional en el teatro Municipal, junto a su director asistente Robert Cralft.





16/6/16

Las "Tiempo Venidero"


Las norteamericanas The Oncoming Times causaron sensación en su presentación en el festival de Ancón de 1971. Nancy Coley, Sonya Frank, Bobbie Bestern y Sheryl Swoope, fueron promocionadas como “las más serias rivales de las Supremes” y también tocaron en El Palmero, además de encantar y posar la para la prensa.