13 de diciembre de 2017

10 LP DE 1967 EN EL PERU

Como una forma de rendir homenaje al excelente año musical que fue 1967 en el Perú, hemos preparado esta arbitraria lista de nuestros LP favoritos, cuyo único denominador en común es el de haber sido grabados por jóvenes músicos. Por el número hemos tenido que dejar afuera a varios de igual calidad, y no incluimos discos de huayno o criollos porque nos exigiría mayor investigación.
No están presentados en forma de ranking. Seguro nos hemos olvidado o tal vez está mal fechado alguno (¿El Troglodita es de antes? ¿Los Holy´s del 67?), pero es una lista para comentar y añadir sus favoritos.
¡¡¡Esto fue 1967!!! (S.E. u O.



█ LOS BELKING´S — EL SONIDO DE LOS BELKING´S (El Virrey)
El dúo creativo Herrera-Sandoval (uno 20 años cada uno) y su maduro debut. Un arranque impresionante. Mi LP favorito del año y, personalmente, lo que también disfruto son los títulos, tan llenos de energía: Bólido de fuego, Condenado a muerte, Campo de concentración, Autopista, Funerales. Hasta en eso competirán con Los Holy´s.





ALFREDO LINARES Y SU SONORA — EL PITO (MAG)
El pianista de 23 años graba un LP de exportación, con versiones de descargas, guarachas y bugalús que circularon inmediatamente por varios países del continente. Un clásico.




JEAN PAUL ”EL TROGLODITA” — TENGO UN MUSTANG (Disperú)
El cantante de malos modales, chompa al cuello y sombrero extravagante en su primer LP. Una selección de temas incuestionables en el que se mezclan Rolling Stones, Animals y Los Bravos.


CÉSAR CALVO, REYNALDO NARANJO Y CARLOS HAYRE — POEMAS Y CANCIONES (FTA)
Los poetas César Calvo (27 años) y Reynaldo Naranjo crean letra y melodía a las que luego Carlos Hayre pondrá acompañamiento y arreglos. Disco insular en el que se abrazan la poesía y la música. De colección. Ah, y una magnífica portada op-art.


RAMÓN AVILÉS — RAMÓN AVILÉS (Sono Radio)
Clásico de rockola es este debut del cantante de 22 años que junto a Lucho Barrios y Pedrito Otiniano, formaron el triunvirato del bolero cantinero nacional de los años 60. Además, el acompañamiento de la orquesta de Manolo Avalos coloca el libar a otras alturas. Al año siguiente, con “Dónde estás Yolanda”, alcanzaría su pico máximo de popularidad y el declive de su corta carrera.




LOS SHAIN´S — SEGUNDO VOLUMEN (Líder-IEMPSA)
El grupo en plena evolución, consolidando el garage-beat y atreviéndose con “Icaro VII”.



LOS DOLTON´S — EL SHOW DE LOS DOLTON´S (Sono Radio)
César, Walter y Roberto, Javier y Fernando grabaron este LP que promocionaron por todo el Perú y países vecinos, con clásicos de la nueva ola. Igual podría ir acá su siguiente LP, el falso-en-vivo El Show de Los Dolton´s.




LOS DEMONIOS DEL MANTARO — S/T (Sono Radio)
 La mezcla de huayno con cumbia fue un big-bang del baile en la Lima provinciana y todo el centro del país, cuyo principal 45, “La chichera”, vendió el año anterior más que cualquier composición de la nueva ola o protopunk. Este LP mantiene esas temperaturas dejando espacio a solos modernos de guitarra eléctrica. La moda no duraría mucho más pero nadie les quita lo bailado a los huaycumbieros.

COCO LAGOS Y SUS ORATES — DESCARGAS (MAG)
El tumbador de 29 años estaba al día con los últimos discos de descargas grabados en Estados Unidos. Los orates en verdad eran genios musicales de la altura de Mario Allison Víctor Durand, Alfredo Linares, Carlitos Palomares y Nelly Zevallos. Tito Chicoma y Mario Allison también sacaron otros discos tan seleccionables como este en 1967.


LOS YORK’S — 67 (MAG)
Un LP de arranque magnífico que advierte de lo que vendrá. Todavía en medio del rock y la nueva ola pero el grupo va tomando forma definitiva.


12 de diciembre de 2017

Velasco y el Rock en "Historia secreta del Perú"

Los ocho ensayos que componen el libro "Historia secreta del Perú", del filólogo y profesor de humanidades Fred Rohner, aclaran mentiras y medias verdades de diferentes épocas de nuestra historia (sobresaliente el de “Lima andina”), lo que lo ha convertido en pocos meses en uno de los más vendidos del año, contando con dos ediciones en tiempo récord.

Además, unas páginas las dedica aclaratoriamente al tema de “Velasco y el rock”, aunque todavía persiste con la leyenda de que se clausuraron las matinales. Recomendable lectura para fin de año. Acá unos párrafos:

«Si algo tienen en común la mayor parte de estas agrupaciones de rockeros marca Perú es que casi todas surgieron a la vida, como grupo, durante el régimen de Velasco (aunque algunos miembros hubiesen formado parte de otros grupos antes) y sacaron a la luz sus más importantes producciones durante el gobierno de ese primer "Chino" de la política peruana. Este solo hecho es ya bastante sugerente para preguntarnos ¿por qué entonces ha triunfado en el imaginario cultural peruano la idea de que Velasco fue ese enemigo del rock nacional? […]. El hecho es que entre los chicheros no ha habido tantas quejas sobre el papel del régimen velasquista frente al encarecimiento de instrumentos o cosas como esas […].

Quizá la adjudicación de este freno en la cultura rockera a Velasco (cuando más certero sería decir que esto realmente se dio -si se dio- durante el gobierno de Morales Bermúdez) sea parte de la satanización que durante los últimos treinta o cuarenta años se ha hecho de su gobierno […].

No soy un defensor del velasquismo ni de Velasco […]. Pero tengo la impresión de que muchas cosas que se le achacan a Velasco y al velaquismo son, en general, parte de esa satanización con la que hemos reconstruido muchas de nuestras historias para convertirlas en mitos altamente productivos para algunos grupos de la sociedad, sobre todo para aquellos que siguen mirando al otro como si realmente no existiera o como si, por algún motivo mágico sustentado en el "yo viví esa época" (muchos de estos otros también la vivieron y tienen otra versión), este debiera aceptar ese mito como una realidad histórica incuestionable».







11 de diciembre de 2017

100 AÑOS DE DÁMASO PÉREZ PRADO

Celebramos el centenario del creador del Mambo, Suby, Culeta, Ja, Pau-pau, Dengue, Taconazo y otras fiebres bailables más, quien nos visitó en repetidas oportunidades. Acá unas notas que hemos recopilado alrededor de su visita de 1964:

■ Todas sus presentaciones fueron acompañadas por orquestas peruanas con igual número de integrantes (unos 16). Esto era exigencia de la ley que protegía al músico peruano de la competencia extranjera, algo impensable en estos tiempos de liberalismo fujimontesinista.

■ Para promocionar el “dengue” arribó con la bailarina Daisy Guzmán, portorriqueña de candente giros aéreos, a quien descubrió en Las Vegas.

■ Si en 1951 el cardenal Guevara amenazó con la excomunión a los bailadores nacionales, ese año la iglesia se quejó del dengue ante el alcalde Luis Bedoya, quien por Decreto de Alcaldía (¡!) notificó a Radio Victoria-Canal 2 y a Pérez Prado “que dispongan que la bailarina Daisy Guzmán se abstenga de ofrecer exhibiciones obscenas y reñidas con la moral y buenas costumbres, bajo apercibimiento de aplicación de la correspondiente sanción”. No fue el único caso de censura de ese gobierno edil.

■ La respuesta de Damaso fue: “El dengue hay que bailarlo como es” y seguidamente invitó a los medios a una función privada en la que demostró que el baile no tenía nada de inmoral, ganándose de esta manera el favor de la opinión pública.

■ Ese mismo año regresó a Lima, para grabar un LP con músicos peruanos para el sello Odeón, probablemente acompañado de la orquesta de Eulogio Molina reforzada por el inefable “Melcochita”. El disco incluye versiones de los valses “La flor de la canela” y “Limeña”, y un dengue en homenaje al periodista Guido Monteverde: “Antipasto gagá”.

■ Si en 1951 nos dejó al saxofonista argentino Freddy Roland, esta vez jaló a su orquesta al joven percusionista Alejandro Neciosup (luego conocido como Alex Acuña), con quien inició una gira por el hemisferio Norte.

■ En el 2006, Mario Vargas Llosa fue interrumpido en una conferencia, cuando recordaba su fanatismo por el mambo. "¡No diga usted que Pérez Prado hizo conciertos! ¡Ese señor sólo hacía actuaciones!", reclamó un asistente. Mario comentó: “Me han interrumpido muchas veces por motivos políticos, pero jamás me interrumpieron por Pérez Prado". El premio Nobel no solo fue un gran bailarín de mambo, sino que lo usó de motivo en sus novelas y, específicamente, en el cuento “Las chilenas”.



1968: BAJOS Y AGUDOS DE UNA REVOLUCIÓN EN STÉREO

Las transformaciones llevadas a cabo por el gobierno de Juan Velasco Alvarado resonaron también en la vida musical nacional, para bien y par...