30/1/13

La Semilla & La Banda Barahúnda



En 1972, este alegre grupo de músicos veinteañeros (ligeramente melancólicos) decidió atacar a la hipócrita realidad por dos flancos.

Por un lado serían La Banda Barahúnda y tocarían boleros, cumbias, rumbas flamencas y temas de moda en restaurantes, discotecas, fiestas privadas o cualquier lugar interesado en pagarles bolos dignos.

Por el otro, bajo el sugestivo nombre de La Semilla, explorarían los mundos del arte, sus propias inquietudes musicales y grabarían solo temas propios.

De izquierda a derecha, los miembros del súpergrupo eran: Carlos Reátegui, primera guitarra (Steivos); Luis “El Chacal” Allison, batería (Los Maxim’s, Los Golden Boys, Los Dream’s, Los Golden Brass); Carlos Larrañaga, bajo (Los Golden Boys, The Same People); y Frank Privette, segunda guitarra y voces (Steivos). Además, contaron con la colaboración de Nico La Grutta (Los Silver’s, Los Maxim’s, Los Peruvian Brass, Los Fabulosos Cinco), quien no aparece en la foto.

Lamentablemente, el mal inicio del proyecto La Semilla terminó por frustrar la germinación del grupo. Por su parte, la Banda Barahúnda (luego llamada simplemente La Banda) siguió funcionando por algunos años, dejando grabados discos en Perú y Ecuador. Frank Privette nos contó hace unos años esa historia:

“Queríamos hacer una banda con canciones propias y para eso alquilamos en el malecón de Barranco una casona con grandes jardines para juntarnos a componer. En ese local se realizaban también lecturas de poesía y se montaban obras de teatro. Cuando tuvimos listos un par de temas alquilamos los estudios de El Virrey para grabarlo. Pero sucedió que cuando “cortaron” el disco, el bajo terminó sonando muy elevado. Hubo un error del ingeniero de sonido y no se podía ya hacer nada. Así y todo lo vendimos a un sello. Y los DJ de las radios eran tan buena gente que disminuían el bajo cuando pinchaban el disco. "Me siento solo" fue una composición mía con La Grutta.
Con La Banda Barahúnda se trataba de hacer un grupo bailable, tipo orquesta. Éramos los mismos de La Semilla pero sin el “Chacal” porque como todo superstar jodía mucho. Luego entró un tal Renato, un chileno, que llegó huyendo del golpe de Pinochet; y el pianista Carlos Vidal, quien cuando se fue Argentina con Los Mirlos fue reemplazado por Humberto Lazo. Tocábamos en el chifa Yut Kung del piso 15 del edificio de Arenales con Natalio Sánchez. Y de ahí nos fuimos a Ecuador, porque abrieron un Yut Kung en sociedad con el de acá”.

Los dejamos con el lado B de La Semilla. (hh).

1/1/13

Estas fueron las canciones más toneadas del año nuevo 1973

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El balance de la música juvenil de 1972 dejó todos los números en azul. Los grupos y solistas consagrados conservaron su nivel de excelencia y nuevos artistas incendiarios hicieron su debut en vinilo. Revisemos a vuelo de pájaro aquella irrepetible cosecha del 72:

We All Together.
Manuel y Saúl Cornejo guardaron el Hammond y alentados por el ingenioso Manuel A. Guerrero iniciaron una nueva etapa con Carlos Guerrero en la voz, Ernesto Samamé en el bajo y Carlos Salom en los teclados. El Hammond, a buen recaudo, sigue esperando el regreso de Laghonía.




Tarkus. El LP de la portada negra ha superado la prueba del tiempo y continúa marcando pauta. Ellos eran, por orden de tamaño: Alex Nathanson  en el micro (1.90 m), Guillermo Van Lacke en el bajo (1.82), Darío Gianella en la guitarra (1.75) y Walo Carrillo en la batería (1.65).



Pax. El súpergrupo integrado por Enrique “Pico” Ego Aguirre  como compositor y guitar-hero, Miguel Flores como compositor y baterista, Pacho Orué como irrepetible cantante y Mark Aguilar como compositor y bajista coronaba su trayectoria con este LP presentado por todo lo alto en la insoportablemente exclusiva discoteca Unicornio (local de La Herradura), a la que solo se podía entrar con carnet de socio (10 mil soles de los de antes costaba solo la inscripción) o pasaporte de extranjería.

 

Los Pakines. El grupo rimense encontró su sonido elegante ese año e inmediatamente debutaron con algunos discos de 45 RPM. Uno de ellos traía “Amor de fantasía”, composición del primera guitarra  José Torres Liza, que quizás sea el tema nacional más irradiado de la década de los 70.

 

La sorpresa del año vino del puerto con Los Comandos. Su LP arrojaba 12 arponazos que incluía versiones de los LedZep, beats, undergrounds y un soul latino que cortejaba al tropical. Esta baladita peruana, “Decepción”, era bien pedidilla por los tórtolos de entonces:


Los Ecos. Los finalista, un par de años antes, del Festival de Conjuntos Musicales Modernos, impusieron en el verano 72 este temón: “Baila flaquita, baila”. En las sesiones de grabación participaron: Edilberto Cuestas (20 años) en la primera guitarra, Rudy León (20 años) en la segunda, Coré Cuestas (21) en los bongós, Raul Villalobos (18) en la tumba y quinto; y los aún escolares Roberto Suárez (18) y Richard Lancho (17) en el bajo, y timbales y batería, respectivamente.

 

Pero de entre todas las novedades aportadas por grupos como Aniceto y sus Fabulosos, La Semilla (con Frank Privette), Los Girasoles, Los Sideral’s, Toto y su Patrulla 72, Los Destellos, Paco Zambrano y sus Ratones, Popy y sus Pirañas, Los Orientales de Paramonga, los Diablos Rojos, etcétera, por acá nos quedamos con un LP que congregó en su grabación a músicos de los Steivos y Laghonía.

Hoy, 40 años después, Jean Paul “El Troglodita” y su “Vudú” permanecen incorruptos en nuestra historia musical. Recordémoslo con esta versión de un grupo mexicano:


Y sin embargo, la canción nacional más exitosa del año, la que se bailó en costa, sierra y selva y tarareó seguramente hasta el mismísimo Juan Velasco, la interpretó un cantante que abandonó el género criollo cuando probó de los frutos del twist. La fresquísima canción compuesta por Walter Fuentes con arreglos de Enrique Lynch y el mismísimo Rulli Rendo es ideal para llevarla a la playa y ponerla a todo volumen en un tocadisco pick-up. En CD o MP3 de preferencia no porque, como se explica acá, pierde mucha calidad.

Con ustedes, el tema del verano 1972… y tal vez se ponga de moda otra vez este 2013:



Y hablando del steivo Frank Privette…

(hh).